Prólogo

PROYECTO CALEUCHE: Ejercicio de decolonización artística

por Marianela Concha


Entendiendo la colonialidad como un dispositivo de poder que se ha instituido como un patrón o matriz necesario y fundamental para implantar aquellos valores y herencias culturales eurocéntricas en territorios no occidentales, Asia, Africa, Oceanía y Latinoamérica, traspasando todos los ámbitos de la cultura; es urgente asumir, también que esa matriz de poder del sistema mundo moderno, reproduce una comprensión del conocimiento que anula y silencia toda posibilidad de conocimientos otros dentro de un proyecto de nación. Por ello, es necesario construir espacios donde confluyan las miradas y los distintos modos de ser, sentir y pensar enfrentando, la matriz colonial del poder que signa, aún hoy, los marcos de referencia dentro de los cuales funcionan las relaciones sociales y, por ende, sus expresiones culturales y artísticas.

En este proyecto de creación colectiva existe un anhelo de dialogo crítico dentro de las estéticas decoloniales donde se posibilite problematizar, no sólo respecto a la lógica moderna/ eurocentrista y el arte, sino que, también, fortalecer otras perspectivas de mundo, de realidades e historias locales que respondan a las necesidades de quienes están al margen de las narrativas dominantes que la construyen. Desde un enfoque sustentado en las implicancias del proyecto modernidad/colonialidad o giro decolonial, se realiza un ejercicio plástico situado de/desde diferentes miradas, que tiene en común, precisamente la comprensión del quehacer artístico desde otros principios de inteligibilidad dentro de la configuración del estado nación moderno. Un discurso que ha invisibilizado su lado anverso, la colonialidad [1], y que asumimos como un locus constitutivo del proyecto moderno y la emergencia de sus instituciones, entre las cuales el estado, las ciencias y el arte resultan fundamentales.

En este contexto, Caleuche es un proyecto que desafía esas lógicas eurocéntristas de la estética para proponer miradas y un locus de enunciación que parte de la impronta que nos ha dejado la colonialidad, pero que pugna por encontrar lo propio, aquello que somos realmente y que se nos ha quitado. En la práctica interesa visibilizar la América profunda, en la exploración de nuevos modos de pensar, estar, ser, saber y vivir que transgreden el pensamiento monolítico de la razón moderno-occidental y su base del capital y el mercado.

En consecuencia, asumimos por estética decolonial aquellas estéticas que surgen de múltiples historias coloniales, de quienes habitamos y habitaron las consecuencias del eurocentrismo. Se trata, de un intento por liberar el pensamiento de las reglas y principios disciplinarios que conllevan una concepción de mundo en la cual el beneficio, el desarrollo y el éxito son los horizontes que guían la producción y transformación de conocimiento.

De este modo, la asociación española para la creación e investigación artística de arte contemporáneo ARMAR, propone realizar un proyecto de arte contemporáneo entre artistas europeos y latinoamericanos (chilenos). El proyecto se denomina Caleuche, cuya palabra deriva del mapudungun “Kalewtun”, "transformar, trocar" y che, "gente": "gente transformada". Esta leyenda originaria de Chiloé, isla ubicada al sur de Chile último reducto de la colonización española en territorio chileno. Se trata de un barco fantasma con características sobrenaturales que aparece y desaparece sobre y bajo el mar, emergiendo de la oscuridad completamente iluminado (Vicuña 1947). [2]

Es así como esta leyenda chilota ha sido la fuente de inspiración para una propuesta artística de colaboración y exploración con una nueva mirada al valor artístico nacida (y quizás impuesta) desde un contexto estético europeo. Como el barco de la mitología del Sur de Chile, Caleuche, aparece en España con su carga europea y reaparece en Chile para ser reinterpretado y transformado. Es una invitación a la reflexión urgente sobre los modos de pensar, hacer y sentir desde el arte y su valor de transformación, que navega a través del cuestionamiento artístico.

En definitiva, no se pretende simplemente desarmar, deshacer o revertir lo colonial, o en este caso, deshacerse de ideas estéticas adquiridas de la concepción moderna, como si sus patrones y huellas dejaran de existir. “La intención, más bien, es señalar y provocar un posicionamiento, una postura y una actitud continuas, de transgredir, intervenir, in-surgir e incidir” (Catherine Walsh, 2012) en la cultura de la cual formamos parte. Lo decolonial y sus concepciones denota, entonces, un camino de lucha continuo en el cual podemos identificar, visibilizar y alentar lugares de exterioridad y construcciones alternativas en todos los ámbitos de la cultura y por ende, en el arte.

A partir del corpus de obras realizadas, configurando un locus de reflexión/creaci, y desde la opción que el colectivo de argumentación del giro o inflexión decolonial nos ofrece, este proyecto ha sido un inicio en el campo investigativo de los estudios de las estéticas decoloniales para enriquecer el debate y las líneas de pensamiento que actualmente lo construyen. Asimismo, relevar dentro del ejercicio artístico la necesidad de desmontar las categorías que sustentan este campo (inter)disciplinario, sus nociones e instituciones, para lograr, desde la teorización y la praxis, la producción de un conocimiento del mundo y sus procesos desde las miradas “otras” (lo propio, lo local), y de ese modo configurar nuestra práctica y así lograr intervenirlo, transformarlo.

Así, proyecto Caleuche signa la exploración de una nueva cartografía, un desplazarse por territorios de pensamientos y racionalidades diversas que entraman tiempos distintos, entretejiendo historias locales y personales que dialogan en contraposición (provocación- reacción), juntos y separados, con/desde la obra artística del otro, generando así, un corpus de obras que responde a un cuestionamiento artístico inédito desde la estética; valorando los procesos de transformación con cada obra por sobre el valor de la pieza única y original, que promueve la estética del arte occidental.


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[1] La colonialidad opera desde afuera y desde adentro de Latinoamérica, es una matriz de poder que intenta subyugar, transformar, crear sujetos y maneras particulares de comprender y vivir, como si fueran naturales, las únicas posibles. En esa matriz, la acumulación de capital se ha combinado con los discursos racistas, sexistas, patriarcales y heteronormativos europeos, pero es claro que a pesar de su hegemonía, lograda por medio de la aplicación de múltiples tecnologías de poder, la colonialidad del poder no es totalizante, no ha logrado erradicar la diferencia en el sistema-mundo. Aunque la colonialidad perdura hasta nuestros días y sus ejes se rearticulan continuamente, es claro cómo la diferencia continúa desafiándola.

[2] Entre las varias hipótesis que se han propuesto sobre el origen de esta leyenda, se sugiere que puede ser una readapatación de la leyenda europea del barco fantasma conocido como el “holandés errante”. También se ha sostenido que se basó en hechos reales, tales como la desaparición del barco holandés “El Calanche” o en las desapariciones misteriosas de expediciones españolas en el Estrecho de Magallanes. Otra versión popular, plantea que este barco recoge a los muertos en el mar para darles una nueva vida a bordo con fiestas y celebraciones eternas. Se caracteriza por su capacidad de transformación junto a su tripulación.

Marianela Concha (Chile, 1965). Licenciada en Artes Plásticas de la Universidad de Concepción (1995). Grabadora, Pintora y Magíster en Arte y Patrimonio de la misma Casa de Estudios Superiores. Su labor profesional se ha centrado principalmente en la pedagogía del Arte, transmitiendo saberes y conocimientos técnicos de la pintura artística a niños, jóvenes y adultos. Con una larga trayectoria profesional comparte su labor artística y de comisariado, principalmente en la Universidad del Biobío y Espacio de Arte Labbé además de otros talleres y espacios relacionados con el arte en la Región del Biobío, Chile.

ENLACES

Prólogo CALEUCHE (pdf)